jueves, 4 de septiembre de 2014

Dijiste que para construir grandes imperios necesitaban soldados fuertes, que de ahí el sufrimiento. Pero ahora explícame porqué soy soldado y sufro si yo ya era fuerte. Yo no competía con nadie más que conmigo mismo. Nadie me exigía más que yo. Nadie me hacía caer. Nadie, ¿entiendes?. Y ahora explícame que cojones pasa contigo. Que mierda has hecho conmigo. Porqué sigues haciéndolo. Porqué sigo sufriendo. Si vas a seguir así, al menos dame mi puto imperio.
Soñé con serlo todo y por avaricia nos quedamos en nada.

#Microcuento
Y yo que sabía que serías tú la que me enseñaría a volar con las alas que me dió la vida, pero me dejarías caer a medio trayecto.

#Microcuento
Como explicarte que lo que siento es tan profundo que el mar está celoso. 

#Microcuento
Fue un amor narrado en libros de aventuras, uno de esos que te marcan a fuego y dejan cicatriz. 
Fue algo mágico, pero no la magia de varitas y sombreros. Una magia que solo los niños entienden.

Fuimos vida, vida que nos jugamos, vida que hicimos una siendo dos. 
Fuimos muerte, de saber que si estaba sola era porque no estabas tú.

Fuiste mía y soñé con poseerte hasta que lo hice. O eso creí. Quizá aún estaba soñando.
Fuiste pasado.
O quizá nunca fuiste y esto es lo que quise que fueras.
Ojala hubieses sido.
Intenté con todos los colores pintar mis días grises. Olvidé que al mezclarlos todos daba negro.

#Microcuento