viernes, 30 de octubre de 2015
Día 1: Nada resulta fácil cuando todo parece ir en tu contra. Es como nadar estando atado a una cuerda que te mantiene a la misma distancia de la orilla todo el tiempo. Cuanto más esfuerzo ejerces, más te cansas y el avance es nulo. Es como en las películas cuando nada parece poder ir peor, y comienza a llover. La diferencia entre mantenerte así, y entre poder conseguir avanzar, está en tu actitud. Levantarte cada mañana es un privilegio que no todo el mundo disfruta. La cuestión no es cambiar la meta sino cambiar el camino. Si haciendo las cosas de una forma no funcionan, hazlas de otras, hasta que en algún momento algo hará "click" y verás como es posible todo aquello que te propongas, dentro de tus posibilidades. La diferencia se encuentra en salir de tu zona de confort y enfrentarte al mundo real, ya que al igual que lo desconocido da más miedo que lo que conoces, también puede llegar a ser tan bueno que ni te lo creas. Así que sal ahí, cambia el camino para ir al trabajo y ve por ese barrio que nunca has querido pisar porque te dijeron que una vez robaron allí a tu vecina del quinto. Ponte esos zapatos tan estrafalarios que te regalaron tu pasado cumpleaños y pusiste buena cara a pesar de que el rosa no es tu color. En lugar de ponerte música en Spotify, quítate los cascos y empieza a escuchar el mundo, ya verás como no te arrepentirás. Dale el dinero que te gastas cada día en café en la oficina a ese señor que pide en la calle grande y que te da los buenos días siempre. Es la hora de hacer algo bonito por el mundo, el karma te lo devolverá, te lo aseguro. Y por primera vez en muchísimo tiempo, plantéate salir de casa con aquello que hace meses que no te pones: una sonrisa. La gente se sorprenderá al ver que a estas horas de la mañana alguien se levanta con buen humor. Y, ¿sabes qué?, las sonrisas, como los bostezos, son contagiosas. Y puede que algún día tu necesites ver a otra loca con zapatos rosas sonreír a las 7 de la mañana cuando tú te has levantado con el pie izquierdo. Y se lo agradecerás. Y te lo agradecerán.
martes, 21 de julio de 2015
Aile3
Solías decirme que quien busca encuentra y que para llegar a encontrar no puedo rendirme buscando.
Bueno, hoy empieza mi búsqueda...
No sé exactamente que busco, supongo que un lugar donde sentirme como en casa, como me siento cuando te abrazo. Busco un olor que me llene tanto como el olor de un domingo leyendo debajo del árbol que raspé para poner mi nombre y que ahora ni siquiera reconozco mi letra. Supongo que me estoy buscando a mi misma.
Sé de sobra que no es fácil. Nada de lo que merece la pena lo es. Y no sé si lo que busco merece o no la pena, pero el simple camino a recorrer es necesario. Así que esta es una carta de despedida. Volveremos a vernos pero de otra forma.
Solo quería avisarte de que me voy. Me voy sin saber aún hacia donde. Me voy sin saber todavía de qué estoy huyendo. Ni siquiera se porqué. Lo único que tengo claro es que quedarme aquí sería tan cobarde que, en este caso, huir es lo valiente, aunque todos digan lo contrario. Solo espero que allí donde vaya, que sea donde sea el sitio en el que me encuentre cuando vea el cartel de meta, pueda mirar a mi lado y sigas conmigo. Espero que sea quien sea esa persona en la que me convierta, sigas queriéndola como hoy quieres a esta extraña en la que me he convertido. Dicho esto y sabiendo que eres consciente de todo, doy el primer paso hacia mi aventura. No sé si saldrá del todo bien, no sé si llegaré a la meta ni si estarás conmigo tras cada centímetro que recorra. No sé si me acabaré arrepintiendo de esta decisión o si será lo mejor que he podido hacer nunca. Solo sé que no encuentro otra opción y que dispuestos a intentarlo, vamos a conseguirlo, ¿no?, intentarlo para nada sería demasiado en vano.
Empieza mi reto.
Empieza mi nueva vida.
¿Te quedas?..
Bueno, hoy empieza mi búsqueda...
No sé exactamente que busco, supongo que un lugar donde sentirme como en casa, como me siento cuando te abrazo. Busco un olor que me llene tanto como el olor de un domingo leyendo debajo del árbol que raspé para poner mi nombre y que ahora ni siquiera reconozco mi letra. Supongo que me estoy buscando a mi misma.
Sé de sobra que no es fácil. Nada de lo que merece la pena lo es. Y no sé si lo que busco merece o no la pena, pero el simple camino a recorrer es necesario. Así que esta es una carta de despedida. Volveremos a vernos pero de otra forma.
Solo quería avisarte de que me voy. Me voy sin saber aún hacia donde. Me voy sin saber todavía de qué estoy huyendo. Ni siquiera se porqué. Lo único que tengo claro es que quedarme aquí sería tan cobarde que, en este caso, huir es lo valiente, aunque todos digan lo contrario. Solo espero que allí donde vaya, que sea donde sea el sitio en el que me encuentre cuando vea el cartel de meta, pueda mirar a mi lado y sigas conmigo. Espero que sea quien sea esa persona en la que me convierta, sigas queriéndola como hoy quieres a esta extraña en la que me he convertido. Dicho esto y sabiendo que eres consciente de todo, doy el primer paso hacia mi aventura. No sé si saldrá del todo bien, no sé si llegaré a la meta ni si estarás conmigo tras cada centímetro que recorra. No sé si me acabaré arrepintiendo de esta decisión o si será lo mejor que he podido hacer nunca. Solo sé que no encuentro otra opción y que dispuestos a intentarlo, vamos a conseguirlo, ¿no?, intentarlo para nada sería demasiado en vano.
Empieza mi reto.
Empieza mi nueva vida.
¿Te quedas?..
domingo, 15 de marzo de 2015
martes, 3 de marzo de 2015
Aile.
Y que lo más bonito que tenemos no se tiene, se es. Lo más bonito es que somos, y queremos, y nos queremos, y te querría hasta explotar, lanzando al aire todo lo que llevo dentro y lo que vendería al mercado negro por tu felicidad. No te gusta que te diga cosas bonitas y este es el tipo de texto que nunca respondes, pero tras tanto tiempo una aprende a hacer la cosas a tu manera para así poder verte esa sonrisa tan bonita que mis ojos dicen que tienes. Acabé por resumir todo esto en cada te quiero. Eres un ser tan sumamente frágil que a veces me sorprende lo dura que pareces. Sé quién eres, pretendiendo ser otra, y me pareces tan bonita que intentar describirte con palabras sería quedarme corta. Como siempre, buenas noches, te deseo que sueñes todo lo bonito que se pueda soñar. Que alguien en tus sueños a quien hagas más caso que a mi, te diga que seas positiva y tú lo hagas, porque vas a ser más feliz y feliz estas preciosa.
sábado, 28 de febrero de 2015
viernes, 9 de enero de 2015
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
