No se trata de miedo.
Se trata de ese punto de no retorno.
Ese momento en el que te tiemblan las piernas
los brazos
las manos
el cuerpo...
Momento en el que piensas que si la brisa aumenta un poco te caerás al suelo
dejando solo el sonido de tu último suspiro pidiendo ayuda.
No se trata de miedo.
Se trata de pensar en rendirse. En tirar la toalla.
(como Roberto Duran contra Sugar Ray en Boxeo)
No se trata de miedo, no.
Es terror.
Temor.
Es mirarte en el espejo y dejar de saber quien eres durante un momento...
(y quitar la vista cuando recuerdas tu identidad)
El miedo ya no me asusta.
El miedo quedó atrás.
Junto a ese punto de no retorno
Esa forma de temblar de mi cuerpo
Esa caída al suelo
Esa toalla que tiré hace tiempo
Ese terror al reflejo del espejo.
Ya no tengo miedo. Ya he superado a mi mayor terror, a mi peor enemiga.
Me he superado. Puedo contra mi. No hay toalla que tirar.
No hay suelo donde caer.
Ahora vuelo y no pienso dejarme atrapar.
Ahora vuelo y no tengo miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario